Cómo cuidar las joyas y relojes

A continuación os indicamos los consejos o sugerencias más importantes para mantener tus joyas y relojes en las mejores condiciones.

CUIDADOS GENERALES

Conservación

Evitar los productos químicos

Evitar los golpes

No manipular las joyas

CUIDADOS ESPECÍFICOS

Limpieza de la Plata de Ley

Cuidado de las gemas y cristales

Piezas chapadas, piezas con baño, cuero, piel y cualquier tipo de bisutería

Piezas de acero inoxidable

Cuidado de cristales Swarovski Elements

Cuidado de relojes de pulsera

CUIDADOS GENERALES

Conservación

Guarda siempre las joyas o relojes en su estuche original o en un joyero forrado, eso evita la exposición innecesaria al aire. Para evitar que las joyas o relojes se rayen, se recomienda guardarlas de forma independiente, sin que entren en contacto con otras piezas.  

Evitar los productos químicos

Cualquier metal noble es agredido por el mercurio de forma permanente, por lo que debemos evitar el más mínimo contacto.

Las joyas con gemas de cristal y/o esmalte son especialmente sensibles a los productos químicos.

Debes evitar cualquier contacto de las piezas de bisutería o con baños o enchapados de metales preciosos con productos químicos. Por eso te aconsejamos ponerte tus piezas después de haberte perfumado y haber utilizado aerosoles para el cabello.

Evitar los golpes

Deben evitarse los golpes sobre superficies duras y cambios de temperatura extremos. Lo golpes pueden deformar o rayar cualquier pieza. Las pulseras, anillos y relojes son las piezas con más riesgo de rayarse o romperse. Trátalas con cuidado.

No manipular las joyas

Las joyas nunca se deben forzar, torcer, cerrar o apretar. Los relojes no deben ser abiertos, ante un daño o mal funcionamiento llévalo a un relojero experimentado para su reparación.

Recuerda, si deseas realizar cualquier ajuste o modificación, déjala en manos de profesionales del sector.

CUIDADOS ESPECÍFICOS

Limpieza de la Plata de Ley

Hay que tener en cuenta que la plata puede oxidarse en contacto con el aire. Esta reacción puede acentuarse por la acción del PH de la piel. Como consecuencia, la plata adquiere un tono amarillento ennegrecido.

Limpiaremos nuestras joyas de plata con jabón neutro, un cepillo suave y agua tibia. Después las aclararemos con abundante agua y las secaremos minuciosa y delicadamente, así la pieza quedará como nueva.

Para limpiar sus joyas de plata de ley, puede utilizar una gamuza no abrasiva.

Cuidado de las gemas y cristales

La gemas y cristales se rayan con el uso. Las pulseras y sortijas con gemas y cristales deben tratarse con especial cuidado ya que están sometidas al uso diario y continuado.

Las perlas cultivadas y los corales merecen una atención especial. Son de origen orgánico y pueden ser atacados por cosméticos, lacas y perfumes o colonias. Para limpiarlos, un paño de algodón húmedo y una gota de jabón neutro son lo más adecuado.

Piezas chapadas, piezas con baño, cuero, piel y cualquier tipo de bisutería

Las piezas de bisutería deberían cuidarse de la misma manera que las joyas más costosas, ya que los materiales son de menor calidad y más susceptibles a manchas y roturas. Las sustancias que más dañan a la bisutería son el agua y las soluciones de limpieza cáusticas o abrasivas. El cuidado apropiado de ellas les asegura una larga vida.

No es aconsejable mojar aquellas joyas que están chapadas o bañadas con algún metal noble como el oro y la plata, tampoco es aconsejable mojar aquellas piezas realizadas con cuero o piel u otras piezas de bisutería. Así tampoco recomendamos practicar ejercicios o actividades que produzcan un exceso de sudoración o bañarse/ducharse con ellas. No se deben limpiar con agua y jabón, por lo que aconsejamos para su limpieza utilizar simplemente una gamuza suave. La exposición al aire de la bisutería deteriora la pieza provocando manchas oscuras sobre la superficie del metal y su decoloración con el tiempo.

Piezas de acero inoxidable

Desde relojes hasta collares, las joyas de acero inoxidable tienen muchas cualidades. Este material es elegante, se parece al platino, pero es mucho más fuerte y más barato. No se oxida ni pierde el brillo y es fácil de limpiar. Mantén tus joyas de acero inoxidable siempre limpias de polvo y tierra. Utilizando un paño suave, frótalas cuidadosamente con un poco de agua tibia y jabón neutro. Sigue las vetas del acero inoxidable para evitar rayones. Luego, aplica sólo agua tibia con un paño o sumerge las alhajas en agua. Sécalas suavemente con otro paño suave.

No utilices productos de limpieza sónica o comerciales para limpiar tus joyas Swarovski ya que pueden dañarlas.

Cuidado de cristales Swarovski Elements

Los cristales Swarovski Elements se deben limpiar ocasionalmente con un paño suave y sin pelusa, así se ayudará a conservar el brillo original de los cristales.

Si se ensucian, se deben limpiar a mano, en agua tibia y con unas gotas de detergente suave o jabón de ph neutro. Luego, se enjuagan con agua corriente e inmediatamente se deben secar con un paño suave y sin pelusa para evitar la formación de manchas.

Nunca utilices limpiadores comerciales o ultrasonidos para la limpieza de tus cristales Swarovski Elements.

Quítate tus joyas con cristales Swarovski Elements antes de nadar en el mar y / o una piscina tratada con cloro. 

Cuidado de relojes de pulsera

Lo primero es conocer las características de nuestro reloj, para así darle el cuidado ideal. El mantenimiento no debe ser el mismo para un reloj sumergible que para uno que no lo sea, tampoco es lo mismo para uno mecánico o para uno de cuarzo.

El cristal del reloj se debe limpiar con un paño suave, que no deje pelusas, y sin productos químicos. Si es imprescindible,  puedes humedecer levemente un paño suave con un producto suave también, y con este paño limpiar el cristal y la carcasa, para eliminar grasas y otras suciedades. La correa se deberá limpiar a menudo con un paño húmedo o seco, dependiendo del material con que se haya realizado.

Hay que tener en cuenta que los imanes pueden perjudicar el buen funcionamiento de tu reloj, con lo cual, debes intentar no dejarlo cerca de campos magnéticos. Es conveniente también protegerlo de cambios bruscos de temperatura, evita en lo posible exponerlo al sol y a un frío extremo.

Debemos evitar en lo posible que nuestro reloj sufra golpes o sacudidas violentas, para ello conviene quitarnos el reloj de la muñeca si realizamos alguna tarea que pudiera comprometer su integridad, ya sea alguna actividad física, un deporte, o bien bañarnos, dormir, e incluso lavar la vajilla.

Debemos evitar en lo posible la humedad. Si se trata de un reloj sumergible o resistente al agua, no hay que exceder los límites recomendados y respeta la profundidad máxima y la presión admitidas, que normalmente se indicarán en la esfera del reloj o en la carcasa, ya sea en metros(m) y/o atmósferas (ATM). Sin embargo, hay que ser cautos con dichas indicaciones, ya que aunque la equivalencia es 1m = 10ATM, esto no quiere decir que con un reloj 3ATM podamos sumergirnos 30 metros bajo el agua sin que el reloj sufra ningún daño, de hecho un reloj 3TAM apenas debe mojarse.

Los diferentes tipos de indicaciones que nos podemos encontrar en los relojes con respecto a su resistencia al agua «Water Resistant» son las siguientes: 

  • 30m ó 3ATM: Se recomienda mojarlo lo menos posible y procurar que sea sólo por salpicaduras accidentales como la lluvia.

  • 50m ó 5ATM: permite ducharse, bañarse o hacer natación con él. 

  • 100m ó 10ATM: permite hacer natación, buceo con tubo, navegación y todo tipo de deportes náuticos. 

  • 150m ó 15ATM: son resistentes para realizar buceo con escafandra. 

  • A partir de 200m ó 20ATM: los relojes se consideran verdaderamente Sumergibles y son resistentes a las profundidades elevadas que se alcanzan en el submarinismo profesional.